Una violinista excepcional

 

Katica Illényi

Katica Illényi

Katica Illényi  además de ser una hermosa dama, es una talentosa mujer.

Nació en Budapest, Hungría. Su madre fue docente en educación especial y tocaba muy bien el piano. Katica tiene tres hermanos, todos comenzaron a tocar diferentes instrumentos a la edad de tres años.

A los 14 años Katica fue admitida en la Academia Franz Lizst para “talentos especiales”. Allí obtuvo en 1991 su maestría en violín.

Es una constante colaboradora de la Cruz Roja, se convirtió en la embajadora de la Caridad y la Cultura de Hungría.

En sus actuaciones toca el violín, canta y baila. Cultiva varios géneros además de la música clásica.

Suele dar sus conciertos en compañía de sus tres hermanos músicos.

Soy una ferviente admiradora de su música. Ella toca algunos de nuestros tangos como: Libertango, El choclo y Por una cabeza.

Escuchar su violín es un placer que transmite sentimientos de pertenencia y una emoción que permite a quien la escucha, un hondo sentimiento que sólo los buenos intérpretes pueden lograr.