Angustias Incurables

Angustias Incurables

La encontraron sentada en su sillón preferido. Donde solía arrellenarse a pensar.  La cabeza descansaba sobre su pecho. No había sangre. Una línea tenue,  sólo visible para los investigadores rodeaba la mitad de su cuello.

El dolor de garganta la había matado.

Norma Aristeguy

Autor: Norma Aristeguy

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