Las Uvas de la Ira

john-steinbeckAutor: John Steinbeck. (ganador con esta obra de los premios  Pulitzer y Nobel .

Ed. Alfred Nobel.

Narra los problemas y las vicisitudes de una familia oriunda de la parte más pobre de Oklahoma, obligada a migrar a California tras la gran depresión de 1929.

Convertida de inmediato en un clásico de las Letras norteamericanas, Las uvas de la ira se servía de elementos propios del naturalismo y el simbolismo (como la representación simbólica de la abundancia, reflejada en la exuberancia de vides y racimos) para lanzar un amarga protesta social que, a la postre, venía a denunciar la falacia del llamado “sueño americano”, cuyo fracaso se había hecho bien patente a raíz de la susodicha crisis económica. Pero, junto a la dureza de esta denuncia, John Steinbeck se ocupó de salvar el lado humano de esos personajes que, eternamente condenados a vivir en un mundo injusto y sobrevivir de derrota en derrota, son todavía capaces de protagonizar hechos heroicos o, al menos, situaciones agradables que dejan una puerta abierta a la esperanza.

Con un final sorprendente a pesar de ser coherente con el comportamiento de cada uno de los personajes.

En esta línea, su obra literaria se ha identificado en ocasiones con los postulados del poeta, filósofo y ensayista estadounidense Ralph Waldo Emerson, quien ubicaba el auténtico motor de su país entre las clases populares que trabajan la tierra con sus propias manos.

Se trata de una  familia de granjeros, compuesta al principio por la pareja de abuelos, la pareja de padres, dos hijos varones y una mujer jóvenes, y un niño y una niña de aproximadamente  entre  8 y 10 años. Los acompaña también el hermano del padre, el tío John y otros personajes que se van sumando al núcleo familiar como un pastor que ha dejado ya de serlo.

Pasan todas las penurias imaginables desde la falta de alimento, el abuso de ser esclavizados y trabajar hasta los niños por centavos, pasando por todas las pérdidas humanas y materiales. En el camino van muriendo los abuelos y el marido de la hija mujer la abandona embarazada. Pasan por engaños, hambre, discriminación y humillaciones. Pero siempre que pueden se mantienen juntos y van conociendo en las penurias del viaje, entre campamento y campamento, gente  en la misma situación que ellos, y que sin embargo son portadores de un altruismo que conmueve a los personajes y al lector.

Avanzando en la narración, la hija da a luz un hijo muerto, posiblemente por la mala alimentación y soportan desde ese momento una gran inundación que los lleva a abandonar el lugar y el camión en el que viven y se refugian en un granero sobre una colina. Al llegar encuentran a un niño con su padre a punto de morir por hambre, y la madre, que en todo momento es la que mueve las voluntades y siempre encuentra una solución , también la encuentra aquí, y termina en la misma situación con la que empieza la novela, pero dejando una puerta abierta a la esperanza, situándose en la conducta humana de sus pares  de una  clase desarraigada,  indigente, olvidada, pero de profundos sentimientos de solidaridad y trabajadora.

El final me provocó un sentimiento ambivalente de tristeza e impotencia y alivio.

NOTA:

Sábato ha dicho más de una vez, que para él la fuerza para salvar al mundo la tiene la mujer, y muestra como ejemplo una foto en la que después de un terremoto, cuando la gente trata de volver a su rutina,  se ve a una mujer con una escoba sacando los escombros de lo que ha quedado de su casa.

En la novela de Steinbeck he recordado eso todo el tiempo con la conducta de la madre, y que además, en un momento dado en que su marido ha perdido todas las esperanzas y dice que sólo les queda esperar la muerte, ella le dice que todo eso es movimiento, todas esas penurias, y que sólo son un temblor que producirá cambios, y que si ellos logran cambiar van a seguir aunque con más sacudones, porque eso es la vida.

La joven hija se muestra todo el tiempo con una conducta adolescente, no puede más que pensar en ella misma y siente también pena por sí misma. Pero después de tamaña experiencia demuestra ya en la última página, haber madurado y seguir los pasos enseñados por el comportamiento de la madre, y es justamente ella, la que produce el final con un contenido, que, precisamente, hace temblar de emoción al lector.

Norma Aristeguy

Autor: Norma Aristeguy

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