El Olvido

Obra de Ricardo Renedo

Obra de Ricardo Renedo

En la vida uno tiene un techo, como en todas las cosas, un límite, una frontera, un confín en el que se posponen  los sueños, las esperanzas, el presente y el pasado  que se guardan en los cajones del día a día.

De todos los muebles cuelgan  tiras de lo vivido.

Uno abre cajas, cajitas, estuches, cofres, sobres, libros;  los va amontonando hasta terminar haciendo fuerza para que  todo quepa y no vuelva a salir.

Se desbordan a veces los recuerdos, se los junta y se los vuelve a empujar casi con desesperación, para que el lugar no se inunde de besos dados y esperados, de sonoridades de risas y llantos, para que la estrechez de los abrazos no presione sitios que parecen vacíos, y que no se deshaga  en un bostezo algún adiós repetido.

Guardar, acomodar, ordenar, doblar con ímpetu de final el tiempo escondido  en nuevos  sucesos. Atar muy fuerte el moño para asegurar  el contenido y luego estampillar esa vieja despedida,  que logra repetirse hasta enloquecer de cordura  a quien ha juntado tanto olvido, y que un buen día con un  chorro de emoción asea hasta el último de los rincones  postergados.

 Alivia los nuevos vacíos  poniendo los desgarros de un presente cansado de guardar los trapos viejos,  y a empellones  arroja sus bultos  en la calle de la indiferencia.

Norma Aristeguy

Autor: Norma Aristeguy

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